RECLAMAN EL CIERRE DE LOS CENTROS DE DETENCIÓN COMPULSIVA

La Asociación Médica Mundial y la Federación Internacional de Organizaciones de Salud y Derechos Humanos condenaron la forma en que operan los centros de detención para los usuarios de drogas. En una declaración, aseguraron que se violan los derechos humanos de las personas detenidas en estas instalaciones y los principios aceptados de tratamiento médico.

Ambas organizaciones denunciaron que los centros de detención, a veces denominados centros de desintoxicación obligatoria, centros de rehabilitación de drogas o centros de educación y trabajo, son instituciones donde los usuarios de drogas o personas sospechadas de serlo son detenidas contra su voluntad. Estos sistemas han servido para detener a unas 400.000 personas alrededor del mundo.

Las instalaciones no son parte del sistema de justicia penal ni llevan a cabo un tratamiento de rehabilitación basado en la evidencia. Si bien a veces los médicos trabajan en el interior de estos centros, en general son operados por fuerzas policiales o militares, y los sospechosos de ser usuarios de drogas son detenidos habitualmente sin tener en cuenta las normas jurídicas, las garantías procesales o la necesidad de tratamiento.

Las autoridades que detienen a personas drogadepentientes en estos centros no ofrecen tratamientos y, con frecuencia, las someten a trabajos forzados y otros abusos.

El doctor Wonchat Subhachaturas, Presidente de la Asociación Médica Mundia, señaló: “La comunidad médica ha reconocido que el tratamiento de la adicción, como el tratamiento de cualquier enfermedad o condición, debe llevarse a cabo en interés del paciente y de acuerdo con los principios establecidos de la ética médica. La terapia debe ser administrada de acuerdo a directivas profesionales y supervisada por médicos especialmente capacitados”.

Las organizaciones firmantes advirtieron que los adictos o usuarios de drogas prohibidas conservan sus derechos humanos fundamentales, incluido el derecho al más alto nivel posible de salud, y a no sufrir discriminación, detención arbitraria, tortura y tratos crueles, inhumanos o degradantes. Tienen derecho a un acceso igualitario a tratamiento médico y servicio de rehabilitación de acuerdo a los principios médicos generalmente aceptados.

El doctor Adriaan van Es, director de la Federación Internacional de Organizaciones de Salud y Derechos Humanos, expresó: “Al igual que en otras formas de atención médica, el tratamiento de dependencia de drogas debe ser voluntaria y debe respetar y validar la autonomía del individuo. Los pacientes deben estar plenamente informados sobre los riesgos y beneficios de las opciones de tratamiento. Por otra parte, los programas deben crear ambientes de apoyo y relaciones para facilitar el tratamiento, proveer un tratamiento coordinado de los trastornos mentales y físicos concomitantes, y dar relevancia a los factores psicosociales”.

Al unirse al pedido de otras organizaciones para que se cierren estos centros, la Asociación Médica Mundial y la Federación Internacional de Organizaciones de Salud y Derechos Humanos instaron a que estas instituciones sean reemplazadas por tratamientos voluntarios, basados en evidencia científica y que se ajusten a normas éticas y respeto a los derechos humanos.

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